Colgante elaborado con flores naturales preservadas, cuidadosamente encapsuladas en resina de alta calidad para conservar su belleza y sus delicados detalles con el paso del tiempo.
Incorpora un colgante de cuerda encerada negra, ligero, cómodo y resistente, que realza el protagonismo de la flor y lo convierte en un complemento perfecto tanto para el día a día como para ocasiones especiales.
Cada pieza está hecha de forma artesanal y es completamente única. Al tratarse de flores naturales, el color, la forma y la disposición de los pétalos pueden variar ligeramente respecto a la fotografía. Estas pequeñas diferencias forman parte de la esencia de cada joya y hacen que no existan dos iguales.
¿Te gustaría conservar tus propias flores para siempre? También elaboramos joyas personalizadas con flores que tengan un significado especial para ti, como un ramo de boda, flores de un aniversario, un homenaje a un ser querido o cualquier otro recuerdo importante. Encontrarás todos los modelos disponibles y el proceso para realizar tu encargo en la sección Joyería personalizada de nuestra tienda.
Colgante de flores naturales - Margarita africana
Cada pieza guarda en su interior una flor natural, cuidadosamente encapsulada para conservar toda su belleza. Es un pequeño fragmento de naturaleza que, con unos sencillos cuidados, podrá acompañarte durante muchos años.
Protégela del sol. La exposición directa y prolongada a la luz solar puede amarillear la resina o hacer que los colores de la flor pierdan intensidad. Cuando no la lleves puesta, guárdala en un lugar protegido de la luz.
Quítatela antes del agua. Ducha, piscina, mar... es mejor retirarla antes. La exposición continuada a la humedad puede afectar al acabado de la resina.
Póntela después de perfumarte. Los perfumes, cremas y otros productos químicos pueden hacer que la resina pierda brillo. Lo ideal es que la joya sea lo último que te pongas.
Guárdala con cariño. Consérvala en una bolsita de tela o en su caja, en un lugar seco y fresco. Así evitarás arañazos y la mantendrás como el primer día.
Límpiala con suavidad. Si es necesario, utiliza únicamente un paño de microfibra seco. No emplees productos abrasivos ni la sumerjas en agua.




























